RESOLVER EL CONFLICTO Y MANTENER LA PAZ
“Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro;
Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas,
salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor...” Hechos
15:39,40.
Al llegar a este punto tenemos que ser muy sinceros; personalmente he
tenido mis buenas discusiones, y de seguro usted las suyas. Tuve algunas
en las cuales nunca hubo reconciliación. Afortunadamente, la mayoría de
ellas terminaron en una amistad renovada. Con los años, he aprendido
algunas estrategias que han demostrado ser efectivas cuando uno enfrenta
graves desacuerdos.
1. Cuando haya un desacuerdo, esfuércese por ver el punto de vista de la
otra persona. Lo primero es escuchar. Incluya en a fórmula tres
cualidades que no se logran fácilmente: Honestidad, objetividad y
humildad. Eso es todo lo que se necesita para manejar un conflicto como
le agrada a Dios.
2. Cuando ambos lados tengan parte de razón, busquen un compromiso
inteligente. Para los que fueron criados como yo, el sólo pensar en
compromiso les pone los pelos de punta. Usted no se rinde si tiene fibra
moral. Permanece firme, cueste lo que cueste. Yo aprecio a las personas
que tienen determinación, verdadera firmeza. Pero difícilmente estimo a
alguien que nunca da a torcer su brazo, que se niega a negociar para
resolver un conflicto. Admiro más a alguien que busca de manera
voluntaria y cordial la solución adecuada a un desacuerdo, sin
comprometer de ninguna manera los principios bíblicos.
3. Si el conflicto sigue, busque resolverlo en vez de abandonar. Golpear
violentamente la puerta en medio de una conversación, o salir hecho una
furia a la calle, no resuelve nada. Tampoco beneficia a ninguna de las
partes el mantener un silencio manipulador, dejar al cónyuge, renunciar a
un empleo en un arranque de cólera o por impulsos. Esa no es la manera
de resolver los desacuerdos; hay que tratar de resolverlos, en
definitiva hay que perseverar. Será una de las cosas más difíciles que
usted tendrá que enfrentar pero también de las más provechosas.
4. Si no se puede resolver el conflicto, convengan cordialmente en
mantener el desacuerdo, pero sin guardar rencores o resentimientos. Creo
que Pablo y Bernabé hicieron eso. Pablo nunca habla mal de Bernabé
cuando escribe más tarde a las iglesias que ambos habían plantado. En
todas sus epístolas, usted no encontrará ni una sola crítica en contra
de su antiguo compañero. Y tampoco hay evidencias de que Bernabé se
estuviera recuperando del golpe. Francamente no todas las separaciones
llevan a un mal final. Procure siempre resolver bien los conflictos
sobre todo entre hermanos, y como dice Pablo: “Si es posible, en cuanto
dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” (Ro. 12:18).
Guías o consejos para Resolver Conflictos:
1. El conflicto no es nada más que un problema mal administrado.
2. El conflicto ocurre cuando usamos pautas defectuosas de comunicación.
3. La interrupción en la comunicación es una falta de respeto,
comunicamos que no estamos escuchando y que la otra persona no tiene
valor.
4. Para resolver un conflicto debemos reconocer emocional e intelectualmente que existe un problema.
5. Nunca la culpa en un conflicto es sólo de una persona o cae sobre una
persona, para que haya un conflicto deben haber dos personas.
6. Debemos admitir que sólo dejar pasar el tiempo, no soluciona problemas.
7. Resolver un conflicto no significa que siempre debo ganar en mi posición.
8. Resolver un problema es llegar a un compromiso donde ambas partes están contentos o satisfechos.
9. En un conflicto entre dos personas, es muy importante que ambas
personas trabajen juntas, unidas con amor y sumisión para llegar a la
solución del problema.
10. Para resolver un conflicto hay que enfocarse en sólo un tema a la vez.
11. Para resolver un problema hay que comunicarse con claridad expresando aquello que desea, piensa o siente.
NOTA: Marcos Torné Irigoyen

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